ALEXIA
Al despertar mi cabeza daba vueltas.
La noche anterior había bebido demasiado pero recordaba lo que había pasado entre Nicholas y yo.
Mis mejillas adquirieron un color rojo mientras que me dirigía al baño.
Había actuado como una desvergonzada frente al tío de mi mejor amiga y me había entregado al mejor beso que he sentido en mi vida, después había aparecido esa mujer.
—Que tonta soy ¿Qué demonios hice? —gruñí para mi reflejo.
Terminé de arreglarme y salí del baño pero me det