POV: Alma
Lo supe en el momento en que sonreí: ya no podía echar pie atrás.
—Sí —digo—. Quiero responder.
Mi voz suena más estable de lo que esperaba. Por dentro estoy a medio centímetro del temblor, pero nadie aquí tiene por qué saberlo.
La vampira de la cabecera asiente, cortés.
—Adelante, señorita Trish.
Respiro.
Bien. No estoy sola. Ahora hablo.
—Lo primero —digo—. No soy “caso Trish”. Soy Alma Trish. Si vamos a hablar de mí, usen mi nombre completo. No soy un ejemplo clínico de manual.
Un