POV: Mila
La mañana se me va en tablas y correos, pero en el fondo solo estoy esperando que algo explote.
Y explota.
No con una bomba ni con un grito, sino con un mensaje de calendario a las once: “Entrevista breve – oportunidad de colaboración”. Sala seis. Coordinación.
Entrevista. Oportunidad. Ya.
Miro el hueco al lado de mi escritorio, donde debería estar Alma quejándose del café. El correo de “no hables de Trish” sigue clavado en la bandeja. Mi radar vibra.
—¿Vas a ir? —pregunta María por e