POV: Alex
Sebastián deja caer el dossier de Mila sobre mi escritorio como si pesara el doble de lo que marca.
—Esto es lo que vio ella —dice—. Logs, correos, chismes de pasillo.
Abro el notebook. Pantallazos por todas partes.
“Dependencia emocional.”
“Influencia Frederic.”
“Evaluación externa.”
La guerra siempre empieza así: cambian los adjetivos, después cambian las reglas.
—¿Mila vio todo esto desde su usuario normal? —pregunto.
—Sí. No hizo nada que no pudiera hacer cualquiera con curiosidad y dos dedos de frente —responde—. Eso es lo peor.
Paso a los correos de la fundación. La frase que me interesa está en negrita:
“Sería prudente trasladar el seguimiento médico de la señorita Trish a un equipo neutral. Idealmente fuera de Frederic.”
Neutral. Otra vez.
—Hay algo más —añade Sebastián—. Comentarios en pasillos clínicos. Escuchó que el “próximo control médico” de Alma lo haría un equipo externo, “a petición de la fundación”.
La silla cruje cuando me recuesto.
—Quieren sacarla de aq