POV: Alma
Despertar es como salir de debajo del agua.
Techo blanco. Luz cálida. No es mi pieza.
Me incorporo de golpe. Mala idea. La cabeza me da vueltas y el estómago protesta.
Estoy en la habitación de Frederic. La “segura”.
Llevo mi short y mi polera. Nada de ropa ajena. Me miro rápido: no hay moretones raros, ni marcas en la piel que no reconozco. Solo un rubor persistente en el pecho y el cuello.
Respiro un poco mejor.
Al lado de la cama, en la silla, está él.
Alex duerme medio doblado, la