POV: Alex
En cuanto Alma cierra la puerta del auto, el olor cambia.
Afuera estaba mezclado con humo, pan y calle vieja. Aquí no. Aquí es ella, directa. Calor, miedo y esa nota dulce que me dice que el reloj va más rápido de lo que yo quería.
Enciendo el motor.
—Abróchate el cinturón —le digo.
Lo hace sin mirarme. Se queda pegada a la ventana, respirando un poco más rápido de lo normal.
Tomo la ruta corta hacia Frederic. Nada de autopista con tacos. Calles secundarias, semáforos mínimos. Cuanto menos tiempo esté así expuesta, mejor.
—¿Vamos a la torre? —pregunta al rato, todavía mirando afuera.
—A un piso que casi nadie usa —respondo—. Ala médica. Es una habitación, no una celda. Cama, baño, clima controlado. Pero es territorio Frederic.
Aprieta las manos sobre las piernas.
—Suena a hospital caro —murmura.
—Suena a lugar donde puedo cerrar puertas —corrijo.
El teléfono vibra en el tablero. Conecto el manos libres.
—Dime, Sebastián.
—Estoy en central —responde—. Cámaras del subterráneo l