POV: Alma
Toda la mañana intento convencerme de que hoy va a ser un día normal.
Trabajo, café, tablas de Sonata. Nada de Alex diciendo “entonces serás mía”. Nada de Kalper hablando de “cuando elijas un nombre”.
Obviamente, no resulta.
La frase se me repite mientras reviso celdas. Serás mía. La odio y al mismo tiempo me aprieta el pecho.
Mila asoma por encima del monitor.
—Estás mirando el mismo número hace rato —dice—. ¿Todo bien?
—Dormí mal —respondo.
—¿Por la torre o por los hombres de arriba?