POV: Alex
La pregunta se queda flotando entre los dos.
“¿Qué quiere de mí usted como hombre?”
Alma no baja la mirada. Podría refugiarme en el cargo, pero si lo hago ahora la pierdo.
—Como hombre —repito—. No como clan. No como Director.
Asiente, esperando.
—Como hombre, sí te deseo —digo por fin—. Desde el primer día en el ascensor. Antes de saber que eras omega.
Sus dedos se aprietan sobre el borde de la silla.
—Pero también sé lo que hace la biología cuando se mezcla con el poder —añado—. He visto a alfas usar el celo de un omega como excusa para todo. No pienso ser uno de ellos.
—¿Eso quiere decir que nunca…? —empieza.
Niego.
—Quiere decir que, si alguna vez te toco, será porque tú lo pediste en frío —respondo—. Sin fiebre, sin miedo, sin que tu cuerpo te arrincone. No en mitad de un ataque de calor. No porque estabas desesperada y yo era lo que había.
La palabra “toco” queda suspendida entre nosotros.
—Y también quiere decir —añado— que, si decides no darme nunca ese permiso, voy a