Mundo ficciónIniciar sesiónEl despertar de Clara no fue un regreso a la conciencia, sino una caída hacia arriba.
Cuando abrió los ojos, el techo de su habitación no estaba donde debería. Las molduras de hiedra de yeso parecían haber crecido durante la noche, extendiendo sus zarcillos blancos hacia las paredes, que ahora palpitaban con una luz azulada y rítmica. Clara intentó incorporarse, pero su equilibrio había sido se







