Tía. 2
La tarde estaba programada para ensayos más intensos después de clases, pero Aileen ya sabía que no iba a poder quedarse, entre el permiso en dirección y el trámite en el banco que debía hacer por lo que habló con su padre, no había manera de ajustar el tiempo, mientras veía a sus compañeras practicar, suspiró.
— Hoy no va a poder ser, pero mañana sí me quedo. — murmuró, como si se lo prometiera a sí misma.
Al terminar su almuerzo, Aileen tomó sus cosas para volver a su salón, apenas dio unos p