Oficial. 2
Acostado a su lado, con cuidado, levantó la pierna de Aileen y la guio hacia su costado, buscando un ángulo que le permitiera sentirla aún más.
— ¡Leo! — Aileen soltó una risa ahogada, intentado mantener el equilibrio — ¿Qué crees que soy, una gimnasta olímpica? — él no pudo evitar sonreír contra su piel, sus labios rozando la curva de su cuello.
— Shhh, confía en mí... — murmuró, su voz un ronroneo grave — Además ¿Quién necesita gimnasia cuando tenemos esto? — sin más preámbulos, se deslizó de