Manada. 5
Cuando terminaron los más pequeños, los adolescentes tomaron el escenario improvisado, uno de ellos, con una bufanda roja y expresión solemne, anunció.
— A continuación, una representación dramática del amor imposible entre una humana y un alfa prohibido. — hubo silbidos y carcajadas, Anna levantó su copa y gritó.
— ¡Eso me suena conocido! — los chicos empezaron su obra improvisada con gestos exagerados y diálogos sacados del aire.
— ¡Oh, no puedo amarte, mi corazón late por la manada! — gritó