No tienes derecho
Marina

Tenia un poco oxidada mi técnica de nado, pero algo recordaba y para ser sincera no pretendía recorrerme el lago subterráneo a nado como una profesional. Pretendía disfrutarlo y opté por ir a braza, despacio y disfrutando de la belleza que me brindaba la naturaleza ante mi. Me recorrí dos pequeñas cuevas de agua gélida, pero a base de nadar poco a poco se me fue quitando el frío que sentía que me devoraba la piel. No tardé mucho en introducirme por una gruta la cual su entrada era peculia
Mara Portugués

Pero que cara más dura la de Carlos...

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