Alicia
—¿Dónde estás? Necesito verte ahora mismo. No le digas nada a nadie, tenemos que hablar…
Me tomó llegar hasta la ubicación apenas veinte minutos. No se cómo pude cruzar la ciudad en tan poco tiempo, porque no me acuerdo de nada. Durante todo el trayecto no he podido parar de llorar, me descompongo a cada minuto que pasa y tan solo desearía esconderme en un lugar muy oscuro donde nadie pudiera verme ni encontrarme. Sino fuera por mi hijo, lo único que me pide mi cuerpo y alma es salir cor