Estaba tan ilusionada que no me importo esperar a que el viniera por mí, o que enviara un mensaje o llamara, me ilusione sola y con tan poco (por no decir con nada) Cuando ellos llegan a casa felices por su embarazo y su gran amor, pavoneándose que se iban a casar muy pronto, mientras yo me desmoronaba
—Hija, yo no…………
—No digas nada madre, es mejor asi por favor no quiero escuchar una palabra más, que sean felices, yo me voy y está decidido madre, mañana iré al convento y no pienso regresar ha