GIANNA
Los días pasaron entre exámenes y más exámenes para Vikram. Aún no le había dicho ni siquiera que ya tenía mis recuerdos, porque el doctor pidió que no lo estresáramos de más.
—Estoy cansado de estar recostado… —murmuró el peli.negro. Ahora estaba tumbado con la cara hacia la ventana. Ya no tenía tantos apósitos en la espalda.
—No puedes forzar tu cuerpo, Vik… solo aguanta un poco más —murmuré y me adelanté para jugar con sus cabellos.
Se había levantado un par de veces, y la fisioterapi