GIANNA
Ser madre no era sencillo, no era para nada como salía en las re.des sociales. El camaroncito era un ni.ño inquieto que exigía atención las veinticuatro horas del día; sin embargo, era un chiquillo afortunado con un par de padres que lo amaban con locura.
Para ser franca, estaba muy sorprendida con Vik. Creí que él cuidaría de Cameron, que le daría todo su amor, pero lo hacía de una mejor forma de lo que yo esperaba. Y gracias al cielo existía el extractor de le.che materna, porque yo do