84. No quiero lastimarte
Jack esquivó la mirada de aquella mujer en el bar, porque una cosa era que estuviese jodidamente enojado con Kira y otra que actuara como un idiota y la traicionara.
— No estoy interesado — gruñó entre dientes y bebió un trago largo de su quinto vaso.
La mujer sonrió sin que él pudiese ser capaz de notarlo.
— Todos los hombres están interesados — dijo, y antes de que colocara seductoramente una mano en su antebrazo, Jack la detuvo y le clavó una mirada fría.
— Te dije que no estoy interesado —