83. Noche buena, conflicto y un hombre dolido
— Kira… — la llamó con cuidado cuando llegaron. Ella abrió los ojos y buscó los suyos; se había quedado dormida.
— Hola — musitó con esa voz que él adoraba escuchar, y quería seguir escuchando por el resto de sus días.
— Estamos en el hospital, vamos para que un médico te vea — le dijo, y ella asintió.
Kiliam abrió la puerta para ambos y Jack la pegó firmemente a él con gesto protector. Una vez ingresaron, ella desapareció con una enfermera por una puerta.
Suspiró largo. Odiaba separarse de ell