52. ¡Eres un dictador! ¡Vete de aquí!
— Estoy bien, abuela, no pasó a mayores — Jack la escuchó hablar cuando regresó a la habitación de la clínica. Casi tuvo que obligarla a ir para hacerse un chequeo. Allí volvieron a escuchar los latidos de su hijo y todo marchaba bien, aunque debía permanecer tranquila si quería que siguiera siendo así. Se quedó de pie junto a la cama mientras ella continuaba hablando — No, no hace falta, de verdad estoy bien. Solo fue un percance con el elevador y nada más… Sí, por suerte lo abrieron a tiempo