Eros inclinó su rostro, desilusionado.
—Tampoco estás pagando con tu vida, por más que la pongas en riesgo tras cada misión —le respondió—. Podría haber sido peor, Alyssa: el gobierno podría haberte atrapado y estarías muerta desde hace mucho tiempo atrás.
Alyssa respiró hondo y suspiró, porque por más que deseara hundirse en su hoyo de autocompasión, Eros tenía razón: si no hubiese coincidido con Elián ese día, ella probablemente estaría muerta.
—Odio ser repetitiva, pero insisto: no quiero ca