Alyssa estaba sorprendida, su boca abierta por completo. Vale, ella no entendía muy bien cómo era convivir con la familia Caruso. Lo único que sabía es que no todo es como aparentan. Pero que Eros esperase la pronta muerte del único familiar que lo apoyaba era absurdo.
– Él estará aquí por la mañana –le anunció Eros, mientras se quitaba su chaqueta y la dejaba encima de uno de los sofás grises cerca del piano, sentándose en un sillón individual poco después–. Él tendrá una reunión con un par de