Aquello le dio la entrada a Elián de que se girase de nuevo hacia ella.
– ¿Quién te dijo que yo tenía un secreto? –Le preguntó Elián con lentitud.
– La verdadera pregunta debería ser "¿quién no...?", pero incluso tú mismo me lo hiciste ver –dijo Alyssa con frialdad, intentaba solo tener un tono de voz neutro–. Cuando estábamos en la cena con tus padres te pedí confianza, que me contaras todo sobre ti, incluido tus secretos. Y te pusiste notablemente incómodo. Y cada vez que menciono la palabra