Ella siguió a Darío, incluso sin importarle lo que llevaba puesto y permitió que los guardias de la fiesta le abrieran la cortina para ella.
El lugar estaba oscuro, las luces parpadeaban y le daban una visión psicodélica del lugar. Había una enorme pista de baile en el centro, donde todo tipo de personas bailaban, en parejas, grupos o solos. Solo que el baile no era alguno que Alyssa había visto antes: ellos meneaban sus caderas unos con otros, sin importar si era una pareja del otro género o n