— Buena reunión, Caruso.
Eros, con la mirada aún perdida en la puerta que seguía cerrada, ni siquiera parpadeó—. ¿Viste cómo se comportaba de raro?
—Amigo, todo el mundo se comporta raro para mí —respondió Artem con simpleza—. En un mundo de locos, después de todo, es al cuerdo al que llaman loco. Hablando de locos, ¿irás a la fiesta swinger del mes entrante en casa de los Scott-Wood?
Eros giró su mirada hacia Artem, quien acababa de tomar asiento en la larga mesa, justo frente a Alyssa. Ella,