Alyssa se sostuvo como pudo de la baranda sobre la cual estaba, clavándose las uñas en las palmas y exclamando un grito/gemido que la dejó temblando. Eros seguía en el suelo mirando por debajo de sus pestañas mientras Alyssa trataba de estabilizarse de nuevo, solo que cuando ella puso de nuevo sus pies en la tierra, sus pasos la hicieron tambalearse.
Eros estaba justo allí para sostenerla, sonriéndome como si no acabara de ahondar en lo más profundo de su ser con esos mismos labios. El simple p