Ella gruñó de frustración, llevando su cabeza hacia atrás cuando los dedos de Eros se volvieron ligeramente más implacables. Habían aumentado su velocidad mínimamente, pero los sensibles sentidos de Alyssa, que apenas podían estar consciente de quién era ella, fue como pasar de gatear a correr en menos de un segundo. Eros llevó su rodilla hasta abrir un poco más las piernas de Alyssa y mantenerla en su lugar, jadeó cuando ella llevó sus manos hasta el cabello de él. Alyssa acercó a Eros hasta s