Capítulo 58. Parte 1 – Cicatrices al desnudo
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Paso toda la noche dando vueltas. Entro a un bar y me quedo bebiendo hasta que mis guardaespaldas me llevan a casa a las siete de la mañana. No entro a la mansión; prefiero quedarme tirado en el pasto mirando al cielo, rogando que esto sea solo una pesadilla de la cual pueda despertar pronto. Quisiera girar el rostro y encontrarme con los ojos verdes de Alexia, pero la cruda realidad me golpea y me deja más despierto que nunca. Mi alma se llena de una angustia arrebatadora; no puedo creer que estemos así, cuando hoy deberíamos estar celebrando nuestra petición de matrimonio.
Entro a casa derrotado. Aunque creo que esa palabra no es suficiente; estoy destruido y siento que jamás podré ponerme de pie. Al subir las escaleras, me topo con Sandra. Trae a Pascal en brazos y me regala una sonrisa, mientras la pequeña estira sus manitas hacia mí, pero no tengo fuerzas para cargarla. Su rostro me recuerda demasiado a Alexia.
«¿Qué hago con este sentimiento?».
Mi hija no tiene la culp