Capítulo 46. Parte 2 - Conociendo al enemigo
Alexia:
Me saco el pareo y lo dejo tirado. Me acerco al borde de la piscina y pruebo el agua con un pie; está deliciosa. Por un instante me tienta lanzarme a nadar sin pensar en nada más, pero me contengo: debo ser cuidadosa, tengo que proteger a mi bebé.
Me afirmo en la baranda y desciendo lentamente por las escaleras. Cuando el agua alcanza mi cintura, empiezo a nadar.
Al llegar al otro extremo, un chapuzón rompe la calma detrás de mí. Me giro y descubro que es Allegra quien se acerca.
—¡Hola