Sostengo su mano y lo halo, él se deja caer en la piscina y desde abajo en el agua me sostiene para cargarme y me mima el rostro con sus besos.
—Yo no te doy ninguna recompensa cuando recibo algo de ti. —digo a la defensiva.
—Claro que sí, cuando te complazco, te pones más sexy y como que se te activa un modo de hacer las cosas más ricas, es como si me dijeras que, si no me porto bien, no me darás el mejor dulce de tu tienda.
Me pongo pensativa, creo que no lo había pensado de ese modo.
—Lo sie