—¿Y aún la amas? —Ella me toma por sorpresa y me ve esperando una respuesta.
—No lo sé —Agacho mi rostro y suspiro—, estoy confundido.
—¿Confundido por qué?
Su curiosa me pone inquieto.
—Porque… estás tú —Alzo la mirada para verla y detallo sus ojos, no me cansaría de hacerlo.
Espera… ¿Qué dije? Parece que necesito hacer un reinicio de sistema, mis palabras y acciones no están acordé a mis pensamientos.
—No entiendo Ale, si solo somos amigos con derechos —se ríe nerviosamente.
Yo tampoco