Andaba en el auto manejando, iba vía a recoger a los pequeños al colegio, solo estudiaban Matteo y Antonella, Gabriel estaba próximo a empezar después de las vacaciones y que sus hermanos pasen de grado. Alessandro y yo los metimos juntos en un colegio privado, por mucha seguridad, a veces pensaba que era mejor que estudiaran en casa, pero Alessandro dijo que era mejor perder el miedo por lo de Lourdes, ya que nuestros pequeños necesitaban una vida social, no sería sano dejarlos encerrados siem