••Narra Frederick••
La vi parada en la entrada del restaurante, con esa expresión de cervatillo asustada que adopta cuando se siente fuera de lugar. Sus ojos verdes, aún un poco somnolientos por la intensidad de nuestra noche, escanearon la sala, buscando a alguien y esperaba que ese alguien fuera yo.
Cuando su mirada encontró la larga mesa donde yo presidía, rodeado de todo su grupo de estudios, su ceño se frunció en una mezcla de confusión y pánico.
Levanté la mano en un gesto sutil, in