Capítulo 61: Discusión por la libertad.
En medio de la noche, no sabía si era parte de un sueño o era real, pero recuerdo sentir una mano en mi mejilla, acariciando el área con suavidad.
Los párpados me pesaban y aún así, abrí los ojos.
Frederick estaba a mí lado, sin decir palabra. Sus ojos estaban fijos en la zona de mi cuerpo donde tenía su mano.
—¿Frederick? —dije, con voz adormilada.
De pronto, apartó la mano de golpe y se revolvió en la cama, fingiendo que nada había pasado.
—Duerme, princesa —susurró, cerrando los ojos.
Y