Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa decisión de enfrentar a Elisa Lancaster no fue fácil. La idea de su mirada fría, su desaprobación silenciosa que pesaba más que cualquier grito, hacía que mis manos sudaran. Pero estaba harta de caminar sobre cáscaras de huevo en mi propia casa. Harta de los fantasmas y las tensiones no resueltas. Si quería reconstruir mi vida, tenía que empezar por sanar las grietas que me rodeaban. O al menos, eso dijo la psicóloga.
La encontré en el invernadero, como sabía que estaría. C






