Capítulo 19: Ataque de ira y Adrenalina.
Fui llevada a un consultorio privado, donde solo estábamos Frederick y yo. Me dejó en la camilla. Oculté la parte superior de mi cuerpo con el abrigo, algo parecido a una tortuga escondida dentro de un caparazón.
—¿Te lastimaste? —preguntó.
Intentó quitarme el abrigo, pero lo sostuve como si mi vida dependiera de ello. No estaba lista para enfrentarlo a él, a la situación, a mi patética crisis.
—Me tomaron fotos, Frederick —Era consciente del temblor de mi cuerpo.
—Me encargaré de que elimi