Magnus
La sala de espera era pequeña, con sillas incómodas y una máquina de agua en una esquina que hacía más ruido del necesario. Me senté como pude, con las rodillas demasiado cerca de la mesa baja del centro, mientras Emma se acomodaba a mi lado con el papel de la cita entre los dedos. Lo doblaba y lo volvía a abrir sin mirar lo que hacía. Después de verla repetirlo varias veces, se lo quité con cuidado y lo guardé en su bolso.
Ella giró la cabeza hacia mí.
—¿Qué haces?
—Salvar ese papel ant