16.
MICHAEL
Conduzco sin prestar atención real a las calles, siguiendo rutas que conozco de memoria. Los semáforos cambian, los autos pasan, la ciudad despierta a mi alrededor, pero todo eso ocurre en un segundo plano. Mi cabeza está atrapada en la cocina, en la mirada de Sara, en la forma en que cada pregunta sonó menos como curiosidad y más como un interrogatorio.
Te estoy observando.
La frase vuelve una y otra vez, clavándose como una astilla. No fue lo que dijo, fue cómo lo dijo. Sin alzar la