Cap. 154: Una nueva victima.
Sarah regresó a las oficinas de las joyerías. Firmar el contrato con Maxwell para convertirse en socios oficiales había sido el primer paso firme en meses; ahora volvía a hacerse cargo del negocio que ella misma había levantado. Sin embargo, su prioridad seguía siendo Arthur. Para no dejar al niño solo durante mucho tiempo, organizó su rutina para asistir únicamente unas tres horas al día a supervisar el local principal de sus lujosas joyerías.
Al cruzar la puerta de cristal, el tintineo sutil