Cap. 109: Se ha aprovechado de la situación.
Dominic se quedó petrificado. El aire se le escapó de los pulmones y, por primera vez, no pudo contener la emoción. Las lágrimas brotaron de sus ojos y rodaron por sus mejillas mientras una sonrisa temblorosa se dibujaba en su rostro. Era una mezcla de alegría devastadora y alivio.
Derek, al ver la reacción de Dominic, dejó el cuaderno y lo miró con timidez, casi con temor.
—¿Yo también puedo decirte papá? —preguntó el niño en un susurro.
Dominic los atrajo a ambos hacia su pecho, abrazándolos