Cap. 133: Prohibido el ingreso.
La condesa soltó la mano de Dominic con lentitud, como si le costara romper el vínculo físico.
—Claro —respondió Eleonora, tratando de recuperar el aliento y mirando a su alrededor para situarse de nuevo en la realidad de la sala.
Justo en ese momento, la puerta se abrió de golpe. Charlotte entró con paso firme, golpeando el suelo con su bastón y proyectando una sombra de autoridad que ya no le pertenecía.
—La junta no empieza sin que yo esté presente —sentenció la anciana con voz imperiosa.
Al