Cap. 134: Cuidado con los enemigos.
Eleonora se recostó en su silla, observando a Grace con una mezcla de respeto y una curiosidad profunda.
—Pues seré una veedora —explicó la condesa—. No vendré a diario para no molestar, pero sí unas tres veces a la semana. Veré cómo te desenvuelves en la empresa, cómo tratas a los empleados y escucharé a la gente. Llegaremos a acuerdos y, claro, me gustaría estar presente en todas las sesiones de consejo.
Dominic, que había permanecido en silencio observando cada gesto de la mujer, se aclaró l