Galilea y Eos se encontraban afuera de una tienda, esperando a que Ada completara su compra. Mientras aguardaban, Eos escucho un bullicio.
—Hasta el momento, no ha aparecido la ninfa que el alfa Perseo busca con tanto ahínco. Para mí, parece una excusa para no buscar Luna. Pero aun así, tenemos esperanza, chicas.
Eos, al escuchar mencionar el nombre del alfa Perseo, disimuló su interés y volvió su atención hacia tres mujeres que estaban cerca de ella. Las chicas destacaban por su altura y sus f