La despedida de Camila y Edward fue demasiado emotiva, los dos sentían una emoción diferente, seguirán caminos diferentes, “cada quien con su cada cuál” como reza el dicho. Algo se rompió cuando sus miradas no pudieron cruzarse, ni sus manos pudieron tocarse, se sentían como extraños después de vivir tantas noches llenas de pasión, placeres y gemidos de amor inolvidables, de alguna manera, siempre estarán en contacto, pero ambos tienen por seguro que nunca tendrán más la cercanía del cuerpo, el