Ascanio Serutti retornó de su viaje, los negocios marchaban para él de lo mejor, no estaba al tanto de la situación presentada en la compañía, únicamente lo que ya Edward le había dicho. Su esposa e hijo lo esperaban para recibirlo, Camila no le contaría absolutamente nada, imposible decirle todo lo acontecido en su ausencia.
—Llegó papi, ¿cómo estás hijito lindo, te extrañé?
—Y a la madre del hijito lindo, ¿no la extrañaste?
—¡Mucho! Amor disculpa, no pude comunicarme contigo, salí de prisa de