La mañana siguiente, todos estaban de pie, Pamela paseaba por el jardín viendo el resplandor del sol, sintiendo la brisa chocar con su rostro y elevar su cabello, el día lucía esplendoroso. Por un momento pensó en lo que dijo la noche anterior «lo de buscarse un amante» sus pensamientos volaron por todo el lugar, ella estuvo con Ascanio por razones circunstanciales, pues de tener a alguien lo haría por amor. De pronto sacudió su cabeza y dejó salir esos pensamientos, volvió a la realidad con un