89. No seas tan ingenua
Gianna
Observo a Isabel a través del vapor de chocolate que flota en la cocina y siento un asco visceral que me cuesta ocultar tras mi máscara de profesionalismo. Ahí está ella, con harina en la mejilla y esa expresión de ingenuidad que parece haberle sorbido el seso a Dante.
Cuando me enteré de que Tomás tenía bajo custodia a una testigo clave en el caso contra Ramírez, y que esta estaba siendo custodiada nada más y nada menos que por la empresa de Dante, moví todos mis hilos. No fue difícil c