59. Una misión
Dante
Cierro la puerta tras el doctor Miller con una fuerza contenida que hace vibrar el marco de madera. El silencio que queda en el vestíbulo es denso, cargado con el olor a alcohol y a muerte inminente que el médico ha dejado flotando en el aire. Miller no es un hombre que mienta para suavizar el golpe; si dice que María tiene los días contados, es porque el cáncer ya ha reclamado su territorio.
Camino de regreso hacia la oficina, pero mis pies se detienen antes de llegar. Mis ojos se desvía