107. ¿¡DÓNDE ESTÁ!?
Dante
El interior de la casa es un laberinto de humo, polvo y plomo. Nada más cruzar el umbral, el caos se desata.
—¡Despliegue! ¡Limpien cada rincón! —grito mientras me cubro tras un pilar de carga—. ¡Quiero a Stefan vivo si es posible, pero si abre fuego, no duden! ¡Busquen a Isabel!
El estruendo de los disparos se vuelve ensordecedor. El destello de los fogonazos ilumina intermitentemente el pasillo sucio. Mis hombres avanzan con escudos tácticos, devolviendo el fuego con una precisión quirú