Tras lo que parecen días, Daryl logra ponerse de pie con mucha dificultad porque el peso del alma mucho mayor al de su cuerpo. Cuando llega a su refugio, mira todo con una profunda tristeza, mucho más al pensar en la sonrisa que debió tener Zoe al ordenar cada cosa y que debió ser la misma que vio por la noche, mientras caminaba de la mano de él…
Se mete a la ducha, deja que el agua se lleve el aroma de Anabet, las lágrimas y parte del pesar que trae. Se viste con la mejor ropa que tiene y toma